La inspiración como el nuevo periodismo

Work originally published in Spanish in the Peruvian-based magazine Punto de Encuentro.

El "fin" ha sido siempre material de apelación en la tradición humana y el periodismo. En cuanto a la humanidad, "el fin" se encuentra en el opuesto exacto de la creación de todo. A partir de la teoría del Big Bang hasta el hinduismo y sus gloriosos dioses —como Brahma, el creador, y Shiva, el destructor-final— sigue siendo un misterio. En cualquier circunstancia, todos estamos condenados a morir. El periodismo, sin embargo, no lo es. Así como sus grandes hitos datan desde el inicio de la modernidad en tiempos de lejanas exploraciones marinas, el futuro de los periodistas se conectará con las pluralidades de los caminos en los que el periodismo realizará. En efecto, no se trata de un único camino en el futuro del periodismo, sino de diversos caminos, como lo demuestra la experiencia de Johannes Gutenberg en el siglo 15.

Seis siglos después —en un mundo compuesto por la rapidez de la información y la cooperación a través del periodismo al estilo hombre orquesta que es notoriamente expresada por un golpe en el botón compartir que ofreceFacebook— el rol protagonista de los futuros periodistas termina confrontando la creencia en cómo podemos comunicar e inspirar a los demás dado que somos bastante diferentes.

Los seres humanos exigen inacabablemente información desde la concepción hasta la muerte. En cuanto a la generación Y, esta historia es aún más clara. Ya sea utilizando un teléfono inteligente para escribir un mensaje de 140 caracteres en Twitter para ayudar a encontrar a las víctimas de un terremoto en Japón; ya sea la edición de un fotoblog para revelar la desesperanza de los palestinos en un campo de refugiados; o sea entrevistar a un niño que vive una vida violenta en una favela en Brasil. En todos estos casos, la información es insignificante sin la comunicación. Además, sin la inspiración no hay prosperidad en la información narrada a través del periodismo. Nuestras limitaciones como una sociedad [no-]inteligente vagando como un pálido punto azul en un vasto universo que nos convierte en esclavos de la información para poder elaborar lógicamente en el miedo y la comprensión de nuestra propia existencia —y esto es exactamente cuando el periodismo juega una diferencia decisiva a través de la narración.

De la mayoría de los descubrimientos reflexivos del ADN a las recientes imágenes de sobrevuelo de Plutón gracias al New Horizon de la Nasa, la data es sin lugar a duda necesaria, ya que cumple con nuestra comprensión de la moral ya que se basa en  la apreciación de explorar las fronteras de lo desconocido. No obstante, la información por sí sola es innecesaria, por lo que necesita de la comprensión humana, así como la diseminación democratizada de la misma. De cualquier manera, nada de esto sería posible si no fuéramos capaces de inspirar a los demás a través de la información. Por lo tanto, el periodismo siempre será una cuestión de inspiración, que debe ser el papel fundamental de los periodistas del futuro.

En una analogía de un aclamado poema de un autor francés del siglo 19, Louis Aragon, el papel del periodista en el futuro está en re-inventar el presente para sobrevivir mejor más allá de la negatividad que rodea a la sociedad. Amonestó que debemos cultivar esta supuesta inspiración esencial ahora porque somos el futuro. Como agentes críticos, los periodistas son capaces de transformar la humanidad en algo mejor, instigada por la inspiración y la comprensión de la comunicación intercultural, ya que la belleza del futuro depende de lo bien que trabajamos y colaboramos en la actualidad.

Por Iago Bojczuk, desde Brazil